22 noviembre 2010

Tu indiferencia...


Tenía una idea que no resulto, consistia en que al descongelarse aquellos recuerdos el presente fuera cálido y agradable.

Tenía la esperanza de que las cosas volvieran a ser como antes pero sin ese condimento que en algún momento nublo aquel presente.


Ese ingrediente se acabo en ambos lados del juego y yo quería simplemente que todo siguiera como antes.

Pero no, las cosas cambiaron, por las circunstancias del tiempo y por la decisión de alguno de los dos extremos.

Optaste por la indiferencia como desvío a la valentía,
la indiferencia elegiste para ocultar tu cobardía de que algo habías hecho mal.

Simplemente preferiste ignorar aquel tesoro llamado ''amistad'' que en algún momento existió mediante tus desplantes de galante barato.

Simplemente cierras las ventanas de tu rostro cuando yo intento acercarme pero las vuelves a abrir cuando me marcho.
Ya cansada estoy de jugar, jugabamos en idas y vueltas cuando ambos buscabamos lo mismo, y ahora que solo quiero la paz contigo te empecinas en ignorarme con tu indiferencia.


Vive tu vida mientras yo elijo mi mejor carta...

29 septiembre 2010

Ilusa

Ilusa, simplemente eso.
Ilusa, pensando que tal vez.
Ilusa, esperando que repitieras acá lo mismo que allá.
Ilusa, otra vez intentando volver al juego pero de la misma forma que antes.
Ilusa, que no sabe elegir.
Ilusa o tonta, como prefieran.

26 septiembre 2010

Y en un segundo...


Y en un segundo me pongo a pensar en lo que recién escuche, en menos de un minuto me doy cuenta de lo que vine haciendo hace meses, hace un año... intentar no ver, no ver lo que me pasaba.


En unas líneas a través de esa pantalla entendí lo que me pasaba, estoy bien y lo estaré pero en mi estaba esa idea, esa idea o deseo de que aquello no se concretaría, de que sería solamente un segundo en su vida, un momento efimero, pero no, no será algo pasajero sino algo que permanecerá. Y quiza lo más raro es que yo colaboré a eso, que parte de ese empujoncito fue gracias a que yo ayude a crear a una mejor persona.


Pero... debo ponerme alegre, alegre por lo que ayude a hacer, alegre porque ya es un caso superado y alegre porque lo que no sucede es porque no me hace bien... aún cuando eso haya marcado mi vida.

31 agosto 2010

¿Qué?

Qué ves en esa luz?
Qué ves en esos colores?
Qué ves en ese espacio?

Ves lo que veo?
Sientes lo que siento?
Escuchas lo que oigo?

Quiero sentir,
quiero hablar,
quiero dejar de pensar.

30 agosto 2010

Quizá...


Quizá fue miedo, quizá fue temor, quizá fue falta de amor,

en mi mente estaba el deseo, el deseo de poder, el deseo de crecer,

pero en esto no solo está la mente y la lógica.

La lógica llevaba tu nombre, la mente gritaba tu canción pero sería egoísta

no poder corresponder lo que merecías.

08 agosto 2010

El ruiseñor y la rosa...


''Entonces lanzó su último destello de música. La luna blanca lo oyó, y olvidando el amanecer, permaneció en el cielo. La rosa roja lo oyó, y temblando extasiada, abrió sus pétalos en el aire frío de la mañana. El eco lo llevó a su caverna púrpura en las colinas, y despertó de sus sueños a los pastores. Flotó a través de los carrizos del río, que llevaron su mensaje hasta el mar''.


El ruiseñor y la rosa - Oscar Wilde

22 marzo 2010

Absurda


Absurda, contradictoria, irracional, disparatada e irregular.

Puedes decirme que voy en contra de la corriente,
puedes decirme que no cumplo con los parametros,
pueden decir que soy complicada,
y si, es así, soy yo, no soy otra.
Soy yo, contradictoria porque tengo otros parametros,
Irracional a tu modo de ver las cosas,
Disparatada porque confio en que Dios planea mi vida,
Irregular porque yo solo veo a nivel horizontal y mi Señor ve a modo vertical.

10 enero 2010

Una tarde de mayo

Aquello fue lo que la silenció para siempre, lentamente sin que nadie lo notará, simplemente ella se dejo ir.

Nadie la llamó unos dias antes, nadie se percató de que pronto el jardín tendría una flor menos que admirar, que el mundo perdería el sonido de su risa, porque ella simplemente decidió partir.

Vagamente lo decidió, impredesciblemente se agotó de luchar y se marchó. Aguardó por una sonrisa, una mirada pero la espera terminó con sus fuerzas y simplemente lo decidió.

Fue una tarde de mayo, miraba por su ventana aquel mundo que marchaba en forma veloz. Tomó una lapicera y una hoja en blanco. Sus ojos marrones penetraban aquella hoja, extasiada por su blancura mientras que la tinta se fundía en aquel papel mate y su mente comenzaba a dictarle las siguientes palabras:

''Paciencia ya agotada tomo una silla y se recostó;

Alegría lloró por aquellas sonrisas que debía mantener al lado de Paciencia;

Esperanza cerró la puerta y la aseguró con cerrojo para que ya nadie las pudiera dañar.

Melancolía fue nombrada Reina de aquel oscuro salón,

Tristeza se sentó a su lado.

Razón y Amor permanecieron del otro lado del cerrojo en donde Paciencia, Alegría y Esperanza ya no podían verlas ni oírlas''.

Dobló la hoja por la mitad, miró hacia la ventana y observó la transitada calle en la que todos parecían correr hacia algún sitio pero sin ninguna dirección.

Sola en aquella habitación volvió a desdoblar la hoja y a releerla, una y otra vez, una y otra vez, una y ...

''Melancolía mi Reina,

me ordena a cerrar las ventanas y sentarme junto a Esperanza, Alegría y Paciencia,

a cambio me promete que ya nada me podrá dañar''.

Fue una tarde de mayo en la que ella decidió partir, sentada junto a su ventana y a su hoja en mano se marcho. No sé donde, solo partió lejos de aquel mundo que corría veloz, mientras su teléfono no dejaba de sonar...

10 diciembre 2009

Cómo seremos...


al finalizar el 2010?


La puerta se entreabre, mi corazón palpita a la par que mis ojos se desesperan por ver más allá de lo que la oscuridad me impide. La puerta abriendose lentamente me indica que ya es hora de ingresar, que no puedo postergar más este hecho. Con un pie dentro y otro fuera, mi mano sobre el picaporte intenta sostener mi cuerpo tembloroso y euforico a la vez por descubrir aquello que la oscuridad esconde.
Miró hacia atrás antes de ingresar a esta habitación oscura y me despido de aquel lugar luminoso que me permite ver todo lo que rodea la habitación en la que tengo uno de mis pies apoyado. Cierto miedo es generado en mi al despedirme de aquel lugar que me brinda cierta seguridad pero que a su vez me recuerda todas las lágrimas que me ha provocado. Observo la pieza de la que estoy partiendo y vienen a mi gratos recuerdos vividos con importantes personas en mi vida, confortantes palabras, alegres momentos pero sobre todo vidas de seres que han dejado huellas en mi y que han ayudado a forjar a la persona que hoy está ingresando a esta habitación oscura.
Decidida ya, ingreso a este lugar ausente de luz, ya sin mirar atrás doy otro paso y cierro la puerta apoyando mi espalda sobre la fría y dura puerta. No sé que es lo que hay allí delante, no se lo que hay al lado mío, tendré que ir descubriendo paso a paso lo que esta habitación contiene, lo que este lugar tiene preparado para mi. Inseguridad, sorpresa, temor, nostalgía, dudas, todo tipo de sentimientos vienen hacía mi pero tengo la certeza que el deseo de crecer y descubrir que es lo que tiene ÉL para mi me inspiran a ir abriendo puertas cada 365 días, ir descubriendo poco a poco lo que cada lugar hará conmigo, lo que terminaré siendo cuando tenga que cerrar nuevamente esta puerta y abrir otra. Sin embargo, lo que más gozo me brinda es saber que un día al cerrar una de estas puertas no tendré que abrir una nueva, sino que me encontraré con mi Dios esperandome y diciendome que la obra en mi ya está concluida...

20 septiembre 2009

Máscara de mujer...

Todas necesitamos hacerlo en algún momento, llega un punto en el que esa máscara nos impide respirar, nos ahoga y nos presiona y en tanto en tanto debemos quitarla para volver a respirar. Máscaras de silencios, máscaras de sonrisas, máscaras de serenidad... en algún momento, a solas con Dios reconoce tu máscara, quitala y habla con Él, muestra tus ojos con lágrimas, dale a Dios tu lista de preguntas, cuentale tus tristezas, porque Él no juzgará, no te ignorará, no te rechazará, Él te aceptará y te consolará.






... pensamientos enmascarados...

...decido reconocer lo que antes no quería lo que negaba
...imaginar el desenlace de una historia que nunca sucedería
...un punto que supera las fuerzas
...esperanza que se transforma en el peor enemigo, cuando el ''quizá'' inunda la mente
...resignarse al silencio de las palabras, a la indiferencia de los hechos

20 mayo 2009

Reproche...

Simplemente eso... sentarme y charlar con Él... eso quiero, eso quisiera pero... pasa el día y me cuesta tanto hacerlo como necesito hacerlo realmente.
No sé si solo me pasa a mi esto pero hablo con Él, cuando me levanto oro, cuando estoy en el colectivo sin darme cuenta empiezo a hablar mentalmente con mi Dios pero... no es todo lo que necesito el tiempo que le dedico.

Me reprocho continuamente pero luego del reproche caigo en el olvido nuevamente y es notable cuando en el día no cumpli con la mayor necesidad que tengo a diario...descansar en sus manos.

Cuando el dolor de cabeza aumenta, cuando hay un nudo en la garganta, cuando los tiempos parecen cortos con todo lo que uno tiene por delante, cuando la irritabilidad crece a cada momento es ahí dónde me doy cuenta que no pase todo el tiempo que debía pasar en su presencia. Cuando todos estos sintomas aparecen me doy cuenta que son consecuencias de que durante todo el día intente luchar con mis propias fuerzas y eso simplemente me agoto porque no lo puedo hacer sola, el día es muy largo para enfrentarlo sola.

01 marzo 2009

Silencios...

¿Quién nunca se encontró en una etapa de su vida cuando creía que las
cosas no tenían sentido? ¿quién nunca creyó que quizá Dios se había olvidado de uno? somos humanos y quieramos o no reconocerlo en alguna instancia tuvimos nuestros minutos de incertidumbre en donde miramos al cielo en busca de respuestas y lo único que recibimos fue un silencio como respuesta a nuestros miedos y plegarias.
400 años de silencio tuvo el pueblo judío de parte de Dios antes que llegara el mesías prometido, muchos años vivió David desde la promesa que sería el Rey de Israel hasta que lo fue, treinta y tres años de vida cotidiana debió vivir Jesús para iniciar su ministerio cuando sabía que era el Enviado de Dios.
Seamos sinceros, ese silencio no es fácil, esa falta de respuesta es desesperante, ese grito de ''espera, aún no es el tiempo'' es agobiante y te quita parte de las esperanzas que guardas sin embargo hay algo que a todos ellos les daba fuerzas... la fe.
Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. - Hebreos 11:1
Es ese confianza de que si Dios lo prometió en SU momento llegará lo que esperas, es esa certeza de que Dios no es hombre para que mienta y que Él suplirá todo lo que te haga falta. Es el saber que si te deleitas en Él, Él te dará las peticiones de tu corazón.
Entonces... fuerzas! podrán haber muchos silencios, podrá parecer que los cielos se cerraron a nuestras oraciones, sentiras que no hay oídos que escuchen tu angustia pero ten fe! el mismo Dios que respondió a los hombres y mujeres de la Biblia lo hará también contigo, conmigo. Solo ten fe y espera que el Dios de tu salvación pronto vendrá a socorrerte!

25 noviembre 2008

Continuar...


Uno nunca termina de conocerse, nunca sabemos cuanto podremos tolerar hasta que no nos vemos desenvolver en medio de las pruebas. Creemos que no podríamos soportar tal aflicción hasta que no la vivimos y vemos que contrario a nuestro pensamiento sí sobrevivimos a ella.

Tenemos planes y expectativas, creemos que si algún día alguna de ellas se derrumbará no quedaría nada en nosotros que nos impulsará de la misma forma en que esos sueños lo hacían. Sin embargo cuando los proyectos caen seguimos de pie y vemos una vez más que no eramos tan débiles como pensabamos.

Pero a medida de que en mi vida sucede cada experiencia y es superada me doy cuenta de mi debilidad, de las veces que intente dejarme caer, las veces que desee tirar todo a la basura y no volver a empezar y fue allí cuando miré hacia arriba y me daba cuenta que no estaba sola. Cuando me dí cuenta que ese deseo de continuar no venía de mi sino de Él, de quién me daba fuerzas y aliento, de quién creía que si yo me entregaba en totalidad a Él si podría porque en Él yo soy victoriosa aún con mis debilidades.


Es así como en estos últimos meses sé que sigo en pie porque Cristo es grande, porque Él es la constante en mi vida, Él es quien da continuidad a mi inestabilidad. Cristo es quien produce en mí el querer como el hacer y que aún cuando para otros esto les parece locura cada día compruebo que locura es la vida que ellos llevan sin descubrir al Cristo que esta detrás de las estampillas, de la cruz de oro, de las iglesias. Es el descubrir diario del Cristo que me acompaña cada día y que me escucha constantemente el cual nunca se rinde de tratar conmigo, porque su amor es obstinado por mi.



28 junio 2008

Hay salida...siempre


Esta imagen de alguna forma me inspira, me da esperanza, me hace dar cuenta que cuando parece estar todo mal, todo oscuro, sin salidas aparece el rayo de sol que da luz en el lugar y momento correcto.
Por eso me da paz el saber que Dios lo sabe todo y que en el momento correcto y justo me dará la luz necesaria para ver la ''incongruencia'' aparente que veo en los hechos que me rodean.
Aquellas cosas que hoy no les encuentro explicación se verán claramente algún día, aquellas personas que actúan de una forma poco comprensible para mi serán aguas cristalinas para mi y podré entender sus acciones pasadas y la influencia de ellos en mi vida.
Todo tiene un por qué, mis esperas, mis pausas, mis corridas... todo me prepara al mañana, todo lo que no entiendo me hace más fuerte porque eso demuestra aún que cuando no entiendo sigo caminando por fe a mi Dios, el único que es inmutable en mi vida, el único al que le debo todo, al único que le brinda a mi vida la estabilidad suficiente para seguir y para impulsar toda mi vida hasta verlo cara a cara.

02 junio 2008

Un libro...mi regalo favorito...

Hoy fui a una de mis librerias favoritas (sin nombre para no realizar ninguna publicidad gratuita) a elegir regalos para cuatro amigos que cumplen años este mes.
Me puse a pensar y más allá de la carrera que elegí que está ampliamente relacionada con los libros, me dí cuenta que el mejor regalo que alguien me puede hacer es un libro. Un libro habla por sí solo, un libro te hace recorrer hoja trás hoja un nuevo conocimiento, una nueva historia, una ilusión, un pensamiento, una idea, una duda. Un libro te abre la mente a algo que desconoces hasta que no terminas de leer la última página.

Cuando regalas un libro a alguien es demasiado personal, cuando regalas un libro no agarras el primero que está sobre la estanteria, cuando regalas realmente un libro piensas en ella, en sus intereses, en lo que nunca leería, en lo que le gusta, en lo que sueña, en lo que está viviendo, en lo que ya vivió. Cuando regalas un libro deseas o esperas que ese regalo sea especial porque te podrá recordar a ti cada vez que lo lea... obviamente muchas veces no es valorado como debería.

Regalar un libro para mi es todo eso, regalo algo más que un objeto tangible, no estoy regalando algo con valor de cambio, estoy regalando un bien simbólico, un bien cultural, un bien espiritual. Estoy regalando algo con lo que digo: te aprecio y deseo que esto alimente tu espiritu porque sé que te hará bien.

Ahora... el mejor regalo que me gustaría recibir es un libro, recibí libros en concurso literarios, cuando era niña de parte de mis padres o maestros, también de una buena amiga recibi uno pero aún no en la cantidad que me hubiese gustado.
Que una persona me regale un libro y que sea de mi agrado significaría que me escucho todas las veces que le hable, que me entiende o por lo menos lo intenta. Que le preocupa mi bienestar, que le interesa que a mi me agrade su regalo, que sabe el valor que yo le daré a ese libro.

Regalar un libro es mucho más que un regalo...

09 junio 2007

Cautiva...



Como cual caminante sobre el pavimento, ella se encontraba en su rutinaria vida, asqueada de dar los mismos pasos día tras día pero reconociendo que su vida dependía de su misma rutina y que el día que en que se rebelara contra su esquema quedaría ante su gran temor, la incertidumbre y el desconocimiento sobre su próximo paso.
En silencio meditando en aquellos pensamientos que la perseguían todos los días se demostraba segura de si misma e inmarcesible ante los posibles peligros que podían atentarle. La armadura que aparentaba tener no era más que una defensa ante los cargos que se le imputaban, su paciencia no era más que una fachada a la ansiedad que la acorralaba. Su sonrisa no era más que un dibujo que exponía cuando las lagrimas recurrentes tomaban un tiempo de reposo. En medio de la nada ella caminaba, como cual somnoliento se pasea en sus sueños, sus respuestas ya programadas y sus movimientos previamente planeados hacían que su vida fuera aún más apestosa. Solo ella conocía sus sentimientos, sus no dados ante quien intentará traerle algo de amor a su vida, no se permitía descubrirlos a nadie sino solo a ella y a su almohada durante las noches.
Luego de un día más de trabajo y de estudio, llegaba a su casa y realizaba las mismas actividades. Buscaba la llave de su departamento que recién habia alquilado para probar una nueva rutina que la acorralaría nuevamente, abría lentamente la puerta prendiendo inmediatamente la luz creyendo que si habría algún ladrón dentro omitiría robarle porque la luz ya había sido prendida! como si los ladrones fuesen una especie de vampiros que le temían a la luz. Despojándose de su bolso, de sus zapatos, de sus abrigos abría una de las alacenas para buscar el alimento de su única compañía que la esperaba todos los días cansada también de su asquerosa rutina.
Lentamente abría la puerta de la jaula e introducía el pequeño recipiente con maíz cerrando rápidamente la jaula nublando toda esperanza de libertad de su compañera. Sus alas las cuales alguna vez habían sido blancas, hoy ya se encontraban grises, sin vida, como cada uno de sus días, sus cuerdas vocales ya estaban cansadas de emitir sonidos pidiendo por su libertad, se encontraba rendida en uno de los extremos de su prisión, de su hogar, de su jaula, escuchando cada día las mismas palabras de parte de ella. <> decía señalando hacia la calle que se veía por la pequeña ventana del diminuto departamento. <> seguía diciéndole ella a esa paloma que tenía desde niña y que había tomado como única compañera... como su prisionera.
Día tras día ambas se encontraban en la misma jaula, en la misma prisión. Los peligros que ella le mencionaba podrían ser verdad, pero nada de eso le quitaría el gusto de haber vivido su vida por ella misma y de sentirle ese aroma de peligro al dar un paso sin saber que vendría como consecuencia.

Sus vidas eran muy similares, ella la cautivadora, ella la cautiva. Una era la carcelera, y la otra la prisionera, pero ambas eran iguales, ambas se encontraban presas, una dentro de una jaula que era lo único que había conocido en su vida. La otra, era presa de sus sentimientos, del prohibirse amar, de encerrarse en aquel mundo que podría llegar a traerle penas pero también alegrías. Ambas eran presas, una fue recluida y la otra aislada por su propia decisión. Tal vez ella, paloma bella, encerrada en aquella jaula que nunca podría volar, simbolizaría el propio corazón de la carcelera que bloqueaba toda acción que le permitiese amar, soñar, temer, sufrir... vivir. Simplemente un ente que caminaba por la calle con su corazón enjaulado omitiendo todo sonido que reclamaba libertad. Omitiendo todo aleteo de aquella bella paloma para demostrar que si bien afuera podría sufrir, valía la pena sufrir para sentirse viva.
Con su corazón atado, con sus sentimientos encerrados, enceguecida allí estaba ella, alimentando su propia cautividad.

31 diciembre 2006




Si cometiste errores en este año, si caíste bajo, si en toda tu vida dijiste que nunca cometerías ''ese'' pecado y lo hiciste... arrepientete y pidele perdón a Dios... Él te perdonará.

Si ya lo hiciste no seas presa de tu error ni del pecado, Cristo ya te hizo libre, sal de tu propia carcel y sé libre!!!

Deja tu pasado atrás, no mirés por el espejo retrovisor. Cristo lanzo tu pasado oscuro al fondo del mar y ya no se acuerda de ellos... ahora vive dignamente, como un Hijo perdonado, como un Hijo de Dios.

Que tengas un buen año!!!

Vero

24 diciembre 2006

Tal como soy


Termina el 2006, empieza un nuevo año.
Cada año que comienza tenemos nuevas esperanzas, iniciativas, hacemos promesas que no cumplimos durante el año que ya termina, decimos que seremos constantes en ciertas actividades y hacemos pactos con Dios para no ''fallarle'' otra vez.
Sin embargo es increible saber que cuando Dios nos llamó un día para que seamos sus hijos, su linaje escogido, sus embajadores, Él ya sabía nuestras fallas, Él no nos escogio porque eramos y somos buenos, no nos eligio por ser perfectos santos. Él nos llamo siendo lo viles pecadores. Siendo la escoria de este mundo Él nos amo y nos aparto, Él sabe que no tenemos nada en nuestras manos para darle y sin embargo nos ama sin haber explicaciones lógicas en tan grande amor.



Tal como soy Seńor,
sin nada que ofrecer
más que mí canción.
No tengo más que darte
pues todo es tuyo Seńor.

Tal como soy Seńor,
sin nada que entregar
mas que el corazón.
Me rindo todo a ti;
tómame Seńor, tal como soy.

Aceptame
como ofrenda de amor;
como un sacrificio
agradable en tu honor;
grato perfume
yo quiero ser Seńor.

02 septiembre 2006

Cayo justo!

Hoy siendo un dia raro en cuanto a estado de ánimo buscaba algo por google que nada q ver con lo q sigue (pero todo es incosciente!) y cai en esta página http://jovenesjees.wordpress.com/tag/noticias/ y este tema me vino justo! se los comparto!



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Adelgazando con las enseñanzas de la Biblia
La Biblia nos dice que en Cristo lo podemos todo. Esto incluye cuidar de nuestra salud y tener un peso saludable.
Muchas personas dicen no tener voluntad para bajar de peso. Como Cristianos esto no es una excusa Todo lo podemos en Cristo. Es mas la Biblia nos dice que tenemos que controlar la carne, nuestros deseos y malos habitos no pueden controlarlos a nosotros. Esto no es critica al contrario son palabras de animo.
La fuerza de voluntad que necesitas para adelgazar esta en ti, te la dio Cristo. No le creas al enemigo que tuno puedes. Si tu quieres en Cristo tu puedes.
Que Dios te llene de su amor y gracia en este dia.

31 julio 2006

En su mirada hay Poder

Desde mi nacimiento hasta aquel día fui rodeado de la mas profunda oscuridad. Aunque el sol estuviese radiante y sus rayos se filtraran entre las nubes para mi sólo era una eterna noche más.
Los años comenzaron a pasar, llegando un momento en que deje de contarlos olvidando el resultado de la suma... total... nunca sabría si aparentaba ser más joven o si las muchas arrugas inundaban mi rostro. Nunca podría compararme con nadie, sabría si mi aspecto era bueno o malo, sólo se que por mi situación fui dejado a un lado del camino de Jericó. Los sonidos eran mi única guía, ellos eran mis ojos y fue aquel día cuando el sonido de una multitud agitada llamo mi atención y desde allí nada volvió a ser igual.
Supongo que alguien de entre la multitud escucho mis gritos preguntando que sucedía y compadeciéndose me contesto: -JESÚS DE NAZARET esta aquí -. En ese momento mi corazón comenzó a latir con gran fuerza mientras que un nudo ocupo mi garganta y sin darme cuenta me encontraba en medio de la alterada multitud gritando: - JESÚS HIJO DE DAVID, TEN MISERICORDIA DE MI !!! -
En un instante la multitud dejo de moverse y sus gritos callaron, supe allí que algo estaba sucediendo, SU atención fue puesta en mi, mis oídos escucharon su caminar mientras que mi corazón se aceleraba aún más como cual niño ante una gran sorpresa. Acercándose alguien a mi me dijo: -Ten confianza; levántate, te llama- sin pensarlo arroje todo al suelo y me encamine hacia mi única esperanza, Jesús.
Cuando ya me encontraba lo suficientemente cerca Él me pregunto que era lo que deseaba y sin poder hilvanar otras palabras, solo dije: -Maestro, que recobre la vista- en mi finita mente lo único que anhelaba en ese momento era ver. Y así fue, con su fuerte pero dulce voz ordeno mi sanidad y mi vista fue recobrada.
Cuando mis ojos fueron abiertos por Él ya no era más maestro para mi, sino mi Salvador. En ese instante desvié mi mirada por temor a encontrarme ante los ojos del Dios mismo y que eso produjera mi súbita muerte, pensaba que en sus ojos encontraría reproches o castigo, sin embargo tuve ante mi los más santos y perfectos ojos, no recuerdo el color de ellos porque era imposible concentrarse en su color y no en su esencia. Recuerdo aún mi figura reflejada en sus ojos. Santidad infundía su mirada penetrante haciéndome sentir inmundo ante su presencia revelando hasta el pensamiento más oscuro y escondido. Sin embargo pese a mi suciedad Él no se alejo, no huyo ni me juzgo por algún posible pecado que mis padres o yo hayamos podido cometer para ocasionar mi ceguera. Nada de eso, sino que con el amor más puro, más genuino me miro y me perdono.
Con amor verdadero llevo a la luz mis pecados y me amo. Constantemente su mirada penetraba el alma de aquellos que a Él se acercaban, mostrándoles su amor eterno y llevando todo pecado al arrepentimiento. Nada quedaba oculto ante su mirada, todo Él lo conocía, todo lo sabia.
Cuando debió hacer justicia echando a quienes comercializaban en su casa sin dudarlo su mirada se enfureció con enojo santo y realizo la voluntad de su Padre. Cuando sano enfermos, libero poseídos, o hablo a sanos a todos los miro con ojos de fuego penetrantes mostrándoles que Él tenia la autoridad dada desde lo alto, en todo momento su mirada a nosotros, simples seres inferiores, es ahogada por su amor, sus ojos son las luces que revelan nuestra enfermedad y es con esa misma mirada que nos ofrece la redención.
Un día sus ojos se cerraron en medio de un agudo grito de dolor -¡Consumado es!- lagrimas resbalaron desde esa mirada única y perfecta sin mancha alguna. Sus
seguidores y algunos otros tuvieron el privilegio de verlo resucitado días después, yo me encontraba lejos lamentablemente, pero nunca olvidare su mirada mientras me decía: -Bartimeo, tu fe te ha salvado-